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Foto: Schweizer-illustrierte.ch

Inspirarse en un ramo de novia conlleva algo más que evocar a cómo huele. Es pensar en el momento exacto de dar el sí, en los preparativos y en lo que sigue inmediatamente después: la noche de bodas.

Creed imaginó en Fleurissimo a una novia tan carnal como etérea. Se dice que el perfume fue encargado por Rainiero de Mónaco en ocasión de su boda con Grace Kelly, lo cierto es que la fragancia encarna a la perfección la belleza y elegancia de la actriz norteamericana devenida en princesa.

La salida es muy indólica: casi como oler naftalina. Predomina la nota de flores blancas -dada por la tuberosa- por sobre la bergamota, que permanece como distante y otorgando un dejo cítrico.

El ylang ylang no arrasa con todo, como suele suceder, sino que comparte el lugar fundiéndose con las hojas de violeta y brindando un sutil matiz frutado que algunos perciben como banana. Es cuando el velo de la femineidad salvaje que olíamos en las primeras notas se aparta y la fragancia muestra su rostro delicado, casi frágil e inocente.

Comienza luego a tornarse atalcado gracias al iris, que fusionado con el ambargris tan característico de Creed, despierta sentimientos de nostalgia y de ternura. En este punto se suscitó una diferencia de opiniones dentro del equipo de Notas & Acordes: una de nosotras considera a Fleurissimo como polarizante, mientras que la otra lo ve perfectamente amigable y apto para toda ocasión y persona. No logramos llegar a un acuerdo. Se impone probarlo y sacar conclusiones.

Origen de la muestra: botella comprada en Perfumerías Rouge

C.F. y V.B.

Foto: Perfumeriasrouge.com

Creed Fleurissimo – Fit for a princess

Getting inspiration from a wedding bouquet takes a lot more than evoking its smell. It is also necessary to capture the anticipation, the precise moment when the bride says “I do” and what follows immediately after: the wedding night.

With Fleurissimo, Creed imagined a bride who is as carnal as she is ethereal. It is said the fragrance was commissioned by Prince Rainier of Monaco on occasion of his wedding with Grace Kelly and it is true the scent appropriately incarnates the beauty and elegance of the American actress turned princess.

The opening is strongly indolic: we felt almost as if we were sniffing mothballs. An unequivocal note of white flowers -where tuberose is queen- predominates over bergamot which stays in the distance and gives a soft citrusy brushstroke.

Ylang-ylang is here not overpowering as it is  prone to be but, instead, it shares its place with violet leaf and lends a soft fruity hint that many people perceive as banana. The veil of wild femininity that impressed us in the opening is gone and the fragrance now shows its delicate face, almost fragile and innocent.

The blend then begins to turn powdery, courtesy of a beautiful  iris that -fused with Creed’s characteristic ambergris– arouses feelings of tenderness and nostalgia. At this point our opinions diverged: one of us thinks of Fleurissimo as a polarizing fragrance while the other sees it as perfectly friendly and fitting for almost any occasion and person. We didn’t reach an agreement. The bottom line? Try it and smell for yourself.

C.F. and V.B.

Origin of sample: Bottle bought at Perfumerías Rouge