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Foto: Rareflora.com Ylang-ylang

El enamoramiento fue inmediato apenas lo probamos en la tienda  Estee Lauder.  Nos resultó un bello perfume: dulzón, reconfortante como una manta de cachemir y no desprovisto de una cierta luminosidad. Abre con ylang-ylang y una notoria rosa búlgara que es realzada aún más por una nota de geranio. Luego se convierte en un fondo algo compacto de sándalo-vainilla-ambar que nos recordó a Dior Addict, aunque mucho más delicado.

Es un tanto lineal, sí, pero lo disfrutamos enormemente los días en que que no queríamos llevar algo intelectual, sino sólo un cálido abrazo perfumado.

Su encanto, sin embargo, es convencional y -de la misma manera en que la belleza de un rostro perfectamente simétrico puede aburrirnos después de un rato- nos dejó con ganas de algo más. No pasó demasiado tiempo antes de que nos arrojáramos en los brazos de Annick Goutal Myrrhe Ardente y Ambre Fetiche e incluso de Hermes Elixir des Merveilles, fragrancias que encontramos menos bonitas pero igualmente reconfortantes y un poco más interesantes. A veces, uno se enamora y desenamora con la misma rapidez.

Hemos optado por usar nuestra botella de Amber-Ylang Ylang a modo de (costoso) spray para ambientes y blanquería y -aunque suene sacrílego- lo preferimos así: nos gusta sentirnos rodeados por su delicioso aroma. Nuestra casa, ahora, huele cien veces más bella.

Origen de la muestra: botella de eau de parfum comprada en el local Estee Lauder, Alto Palermo

C.F.

Foto: Harrods.com

Estee Lauder Private Collection Amber Ylang Ylang – Conventional beauty

We fell in love with this at once upon trying it at the Estee Lauder counter. We found it a  beautiful perfume: sweetish, comforting like a cashmere blanket and not devoid of a certain luminosity. It opens with ylang-ylang and a noticeable Bulgarian rose note, brightened by geranium. Then it turns into a somewhat compact sandalwood-vanilla-amber drydown that reminded us of Dior Addict, although much more delicate.

It is a bit linear, yes, but greatly enjoyed it on days when we didn’t  want to wear something intellectual, only a warm fragrant embrace.

Its charm, nevertheless, is conventional and -much in the same way  the beauty of a perfectly symmetrical  face might become boring after some time- it left us wanting something else.  It wasn’t long before we were throwing ourselves in the arms of Annick Goutal Myrrhe Ardente and Ambre Fetiche and even Hermes Elixir des Merveilles, fragrances we found less pretty but equally comforting and a bit more interesting. Sometimes one fells in and out of love equally soon.

We have resorted to using our Amber-Ylang Ylang bottle as (expensive) room and linen spray and -sacrilegious as it may sound- we like it best that way: it is a lovely scent to surround ourselves with. Our house now smells a hundred times more beautiful.

Origin of sample: eau de parfum bottle bought at the Estee Lauder counter, Alto Palermo

C.F.