Etiquetas

, , , , , , , ,

Mali Foto: Travel.nationalgeographic.com

El maestro Bertrand Duchaufour, Señor del Deconstructivismo, Rey del Incienso, golpea otra vez.

A no temer: no va a llevarnos a una iglesia donde pesadas nubes de incienso asfixien nuestros pecados, sino a Mali, en el oeste de África, donde las mujeres perfuman su piel a través de un rito antiguo y sensual llamado wusulan.

El incienso en Timbuktu es translúcido y ligero, como un velo. Ni austero y conceptual como en su Avignon (Comme des Garçons) ni suculento como en el maravillosamente barroco Jubilation XXV (Amouage). 

En la salida, un cosquilleo de pimienta rosa y cardamomo, se fusiona armoniosamente con la nota afrutada del mango verde. El Karo Karoundé, una flor de África Occidental que posee un aroma cremoso a menudo comparado con el del jazmín, añade una hermosa nota floral. La composición, sin embargo, mantiene siempre un ligero amargor.

El cipriol (aceite esencial de nagarmotha, una hierba emparentada con el papiro y que se usa tradicionalmente en la India para perfumar la ropa de las mujeres) y el patchouli, prestan sus notas amaderadas y terrosas.

La evolución es bastante lineal. La longevidad es standard para un eau de toilette, dándonos así una buena excusa para aplicarlo con más frecuencia.

Timbuktu es elegante, muy fácil de llevar y absolutamente libre de etiquetas de género. Merece su justo lugar entre las mejores obras de Duchaufour.

C.F.

Origen de la muestra: Muestra obtenida en Olfattorio Roma

Foto: Artisanparfumeur.com

L’Artisan Parfumeur Timbuktu – Duchaufour strikes again

Master Bertrand Duchaufour, Lord of Deconstructivism, King of Incense, strikes again.

Fear not: you will not be taken into a church where heavy clouds incense will suffocate your sins, but to Mali, in West Africa, where women scent their  skin through a sensual and ancient rite called wusulan.

The incense in Timbuktu is sheer and light, like a veil and never becomes opaque or dense. Neither as austere and conceptual as in his Avignon (Comme des Garçons) nor as luscious as in the wonderfully baroque Jubilation XXV (Amouage) 

Its opening, somewhat tingly with pink pepper and cardamom, is harmoniously blended with a fruity note of green mango. Karo Karoundé, a West African flower with a creamy smell often compared to jasmine, adds a beautiful floral note. The composition, however always retains a slight bitterness.

Cypriol (the essential oil of nagarmotha a grass closely related to papyrus that has been traditionally used in India to perfume women’s clothing) and patchouli lend their woody, earthy notes.

The evolution is quite linear. Longevity is standard for an eau de toilette, thus giving us a good excuse for reapplying.

Timbuktu is elegant, extremely wearable and absolutely free from gender constrictions.  It rightly deserves a place among Duchaufour’s best.

C.F.

Origin of sample: Sample obtained at Olfattorio Roma